Conciencia corporal

Quizás cuando Descartes enunció “pienso, luego existo” con una fuerte convicción de que la mente es la que nos hace humanos dejó atrás el cuerpo como parte animada. Viviendo como vivió en una época intelectual en la que se abrazaba la razón y el conocimiento, Descartes se centró en la actividad del pensamiento y basó en ello la identidad.

El cuerpo nos habla, pero la mayoría de las veces no lo oímos ni entendemos porque no conocemos su idioma. La conciencia corporal requiere atención y tiempo para pararse y atender al cuerpo. Solo así podrás descifrar sus mensajes.

 

El cuerpo - sobre todo, el femenino - fue territorio sagrado o profano según determinadas credenciales religiosas convirtiéndose en un locus social y cultural. Hoy en día las mujeres somos conscientes de cómo el patrón corporal restrictivo femenino que exhibe la publicidad no contiene solamente dimensiones estéticas que nos atañen y repercuten en nuestra autoestima, sino que en base a éste se nos atribuyen diferentes roles sociales.

Aunque en los últimos años también se recurre al cuerpo masculino para promocionar productos destinado a los hombres, principalmente de belleza (Torres, 2007, p. 221), la mujer se sigue empleando en la publicidad como un objeto de reclamo sexual, especialmente en aquellos anuncios dirigidos a hombres, donde la mujer se presenta como un objeto sin personalidad ni identidad propia, que pone al servicio del hombre su belleza y su propio cuerpo (Chacón, 2008, p. 403)

El mindfulness y la conciencia corporal

Cualquier camino de crecimiento y evolución incluye entre sus hitos la atención al cuerpo y la conciencia corporal. Ya Freud, Jung o Reich le dirigieron su mirada entendiéndolo como expresión de energía vital. Hoy en día tenemos una visión holística desde la que entendemos que cuerpo, emociones y pensamientos no son tres cosas separadas sino tres aspectos interdependientes de nuestra existencia.

Las prácticas de conciencia corporal están sólidamente enraizadas en la sabiduría del cuerpo, prestando atención a sus sensaciones, a la forma en la que se manifiesta como vehículo de expresión de las emociones. De este modo nuestro cuerpo genera inteligencia mediante las prácticas de yoga meditativo y meditación para saber liberarse de las tensiones originadas por los conflictos emocionales a lo largo de la vida.

Para muchas de nuestras mentes indisciplinadas, mover el cuerpo es mucho más fácil que quedarse sentado meditando en silencio. Pero todo, yoga, respiración y meditación mindfulness, son engranajes de la misma rueda: la práctica de atención plena es un estado de atención sostenida de la conciencia que se focaliza en el momento presente, momento a momento.

Y es en el presente donde nos damos cuenta de que no somos lo que nuestra mente piensa y que el momento “ahora” es la vida misma.

Contacta conmigo y reserva tu sesión

Introduce tu nombre, por favor.
Escribe un mensaje, por favor.

Tus datos se usarán únicamente para contestar a tu mensaje y no serán cedidos a terceros.

Debes aceptar los Términos y condiciones.