El sistema nervioso autónomo es la parte de tu sistema nervioso que controla las acciones involuntarias, tales como los latidos cardíacos y el ensanchamiento o estrechamiento de los vasos sanguíneos.

Este sistema  (SNA) gestiona el riesgo y crea patrones que cambian nuestro estado fisiológico.

Sus labores son:

  • garantizar nuestra supervivencia en momentos de peligro
  • garantizar nuestro crecimiento en momentos de seguridad

Sus particularidades (importantísimas) son:

Las respuestas son acciones al servicio de la supervivencia.

Es importante para nosotros saber que la percepción es más importante que la realidad, de ahí que nuestro cuerpo reaccione a un peligro imaginario como si fuese real.

Si bien las experiencias tempranas dan forma al sistema nervioso, las experiencias actuales pueden remodelarlo. Se puede influir en él intencionadamente.

Desempeña un papel central en el mantenimiento de la homeostasis y regula casi todos los órganos del cuerpo. Las principales divisiones funcionales son el sistema nervioso simpático y el parasimpático.

Necesitamos dos elementos para crear la seguridad para el sistema nervioso autónomo

  • resolver las señales de peligro
  • brindar señales de seguridad

Como funciona:

El sistema nervioso simpático (SNS) prepara nuestro cuerpo para la acción a través de dos sistemas de movilización: el eje simpático adrenal medular (SAM) y el eje hipotalámico-hipofisario-adrenal (HHA)

El eje SAM se activa rápidamente y aporta una explosión de adrenalina como respuesta rápida a un factor estresante. La activación de este eje da una respuesta rápida (segundos) a corto plazo, seguida de un retorno a la regulación (Adrenalina).

El eje HHA toma el control si la actividad de SAM no resuelve la angustia. Libera cortisol. Es un proceso más lento, de minutos.

Con ambos ejes, el SNS puede:

  • Estimular acciones individuales (dilatación de pupila, sudoración)
  • Aumentar progresivamente las reacciones (respiración y ritmo cardíaco)
  • Movilizar respuesta masiva de todo el cuerpo (lucha o huida)

A diferencia del SNS que se activa en situaciones de peligro para estimular muchas funciones de órganos, el sistema parasimpático (SNP) comienza a funcionar cuando ya ha pasado ese estado de ansiedad, por lo que crea en los órganos y en el cuerpo un estado de calma cuando ha culminado el peligro favoreciendo la recuperación.

Por tanto, necesitamos que estos dos principales protagonistas, simpático y parasimpático, funcionen en equilibrio para crear la seguridad en nuestro sistema nervioso:

  • resolver las señales de peligro
  • brindar señales de seguridad

 

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