Cuando estamos en modo “piloto automático” los impulsos son más fuertes que la razón y nuestro cerebro más primitivo toma el mando. Pero si quieres vivir una vida libre y satisfactoria querrás actuar de acuerdo con tus propósitos, tomando decisiones conscientes desde la lucidez y sin automatismos.

La práctica de la atención es algo más que simplemente estar presentes. Si tenemos claridad mental, sabremos cual es nuestro propósito y reconoceremos las motivaciones que se esconden detrás de nuestras acciones; con demasiada frecuencia nos hallamos en medio de una acción sin saber muy bien como hemos llegado hasta ahí.

El objetivo del entrenamiento en mindfulness es lograr un estado de alerta consciente, de atención intencionada, calmada, despierta, sostenida y sin juicio. Con nuestra práctica entrenamos el músculo de la atención observando la experiencia inmediata del momento presente, tal como es, justo ahora.

Para conseguirlo, nos centramos en un elemento de anclaje que puede ser tu propia respiración, tu cuerpo, tus sensaciones físicas, tus pensamientos o tus emociones. O bien centrar la atención en el mundo exterior, en aquello que puedes ver, oír, oler, tocar… momento tras momento. El mindfulness es una habilidad natural humana que se aprende a desarrollar mediante orientación, práctica, confianza y paciencia.

Así, cuando actuamos con atención plena en las cosas, incluso las mas pequeñas, somos capaces de advertir la motivación que nos impulsa a actuar y considerar si esa acción es útil o no. Conocer mejor nuestra mente, comprendernos, será entender mejor a los demás. Con el tiempo, la práctica nos vuelve más receptivos, más pacíficos, menos críticos y egoístas.

Y es que la atención plena solo se puede entender desde adentro hacia afuera. No es una más de las técnicas cognitivo-conductuales a utilizar bajo un enfoque de cambio de comportamiento, sino una forma de estar en el mundo. Una forma de ser y una forma de ver que tiene hondas implicaciones para la comprensión de la naturaleza de nuestra mente-cuerpo y para vivir la vida experimentándola en primera persona.

 

 

 

Deja un comentario