El embarazo es un momento especial en la vida de la mujer en el que se dan muchos cambios y muy deprisa. Sin embargo, la embarazada no siempre se encuentra en un estado radiante y relajado. Puede tener preocupaciones, exceso de trabajo, insomnio y, a menudo, molestias físicas – cansancio, vómitos, dolores de espalda, hinchazón de pies…– e incluso sentirse deprimida y estresada; porque lo que importa es cómo de estresante percibe ella la situación, más que la intensidad del suceso en sí.

Hay muchas cosas a las que una embarazada tiene que hacerle frente y que pueden ser fuente de preocupación: las diferentes pruebas médicas a las que tiene que someterse y la espera de sus resultados, los temores por el parto, por la posibilidad de que el bebé sufra algún daño, los cambios corporales, etc que pueden aliviarse con clases de meditación. El dato que apuntan los expertos coincide en que las manifestaciones del estrés durante el embarazo pueden repercutir en el plano físico, psicológico y social.

En este periodo, el entrenamiento en Mindfulness y Yoga resulta una ayuda inestimable porque aprender a meditar permite, a la futura madre, afrontar con serenidad sus miedos, descartar – quizás – la idea romántica sobre la maternidad, explorar su propia experiencia de forma amable y sostener el postparto con mayor bienestar. Y es que aunque la relajación y la tonificación muscular son pilares en nuestras sesiones de MindfulYoga Prenatal, el principal beneficio incide en la mejora de la salud mental y en la reducción del dolor.

Algunos consejos de mujeres que han sido madres coinciden plenamente con las aportaciones de ginecólogas y expertos. Es unánime la relevancia que tiene el autocuidado y la resiliencia psicológica de la embarazada. Toma nota:

 

Haz un cambio de enfoque en tus preocupaciones y confía en ti, en el proceso y en los médicos que atienden tu embarazo.

Pon límites a tu autoexigencia; recuerda que la madre perfecta no existe. Fija expectativas realistas o ni siquiera fijes expectativas.

Mantén un estilo de vida saludable: descansa todo lo posible, come equilibradamente, practica ejercicio físico según recomendaciones médicas, tómate las cosas con calma, mantén horarios regulares, modera el café, deja el alcohol y elimina el tabaco…

Acude a clases de preparación a la maternidad, te ayudarán a reducir la angustia del parto y del postparto.

Busca tiempo para ti y crea espacios donde resuene tu esencia, lugares, personas, que te hagan sentir bien. Y también cosas sencillas, un baño caliente, un paseo, una película, leer…

Entrena tu cuerpo mente: meditación, relajación, musicoterapia, mindfulness, yoga, etc. son de gran ayuda.

Oblígate a delegar. No esperes a que salga solo, no tienes por qué ocuparte de todo.

Pide ayuda en lo que sientas que no llegas.

Deja que el descanso te gane y disfruta de este momento único en tu vida.

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